El “10” de la gimnasia extremeña

Entrevista en El Periódico Extremadura, realizada por Javier Ortíz.

La gimnasia extremeña vive un momento de expansión y de éxito, según el presidente de la federación, Fernando Molina, que destaca que la tradición de grandes estrellas como Nuria Cabanillas, Marta Calamonte y Laura Campos, las tres olímpicas en 4 Juegos distintos, se mantiene en la actualidad con varias figuras a nivel nacional e internacional.

«Es un deporte maravilloso, en el que el 98% de los practicantes son chicas. ¿Dónde este puede ver más claro el concepto de ‘deporte mujer’?», se pregunta, poniendo como ejemplo que en cualquier competición escolar en Extremadura se pueden reunir a 300 gimnastas compitiendo en una sola jornada. «Pocas modalidades pueden conseguir eso», presume, poniendo de relieve el talento extremeño que ya se está exportando.

Molina sostiene que la actual pujanza no solo se puede circunscribir únicamente a los clubs de Almendralejo (el Gimnástico, que compite en Primera División de la Liga Iberdrola, la máxima competición a nivel nacional de clubs donde desde hace años está en los primeros puestos) y Cáceres (Hadar, en segunda División de Liga Iberdrola tras ascender ganando el primer puesto de la Tercera en 2020).

 

«En Badajoz Nuria [Cabanillas] también está trabajando muy bien y ya tiene su subcampeona nacional en 2020. Ella es un símbolo del deporte Extremeño y para entrenar también tiene mucho talento», reitera. No se debe olvidar que la pacense logró el primer y único oro por equipos en Atlanta-96, un hito que no ha repetido ninguna deportista extremeña. «Además estamos experimentando un aumento en el número de clubs y de la calidad de la formación de nuestros técnicos. Todo esto redunda en la mejora de las condiciones de nuestras deportistas», señala.

 

Déficit de entrenadores
En cuanto a los problemas, el presidente considera que hay un déficit de entrenadores. «Es algo que ya viene de largo, pese a que hay mucha demanda de gimnasia artística y rítmica en muchos sitios. En anteriores legislaturas fue algo que no se cuidó», lamenta. Para intentar paliarlo ha implicado en la federación a Laura Campos, «responsable ahora de coordinar nuestros programas y comités técnicos».

Capitalizar la calidad y la experiencia que existe en Extremadura es su prioridad. No se queja del apoyo oficial –«el actual director de Deportes de la Junta [Dan de Sande] nos apoya más que ninguno anterior»–, pero sí indica que «el covid nos ha llevado a trabajar más que nunca, a entender que hay que hacer equipo». El confinamiento obligó a dar un gran paso tecnológico, con el impulso de entrenamientos ‘online’, aunque con las lógicas limitaciones del formato. «Nuestros deportistas han ganado en fuerza y flexibilidad, aunque como evidentemente no se puede trabajar igual en el control de los aparatos», afirma Molina, muy satisfecho por cómo ha ido todo desde que se hizo cargo en 2016. Y eso de que, de por sí, la gimnasia es «un deporte muy familiar, con sacrificio, esfuerzo y brillantez. Y nuestras entrenadoras y entrenadores lo saben».

Entre los mejores está ya Sergio Moreno, en gimnasia artística, con serias opciones de acudir a los Juegos de Tokio, así como más de una  decena gimnastas se proclaman campeones de España, en diferentes categorías, todos los años. «Estamos rompiendo moldes y haciendo un trabajo de calidad. Aquí tenemos el carácter de conquistadores, de auténticos luchadores…», apunta Molina.

También tiene como objetivo la «internacionalización» de su actividad porque «somos hermanos gemelos con Portugal, con la que la colaboración está siendo intensa». «En el deporte hay que apostar por lo máximo que se pueda y aspirar a la excelencia. A día de hoy tenemos a tres gimnastas en los equipos nacionales de gimnasia, Carla Santano (Hadar), Irene Martínez (Almendralejo) y Sergio Moreno (Club Laura Campos), de quienes nos sentimos muy orgullosos.  Con esto no podemos ir a la mediocridad, sino que aspiramos a más», apostilla.